El cantante de Babyshambles, Pete Doherty, confesó a la revista NME que estuvo a punto de morir pero no por nada relacionado con las drogas; El corazón se le paró y rápidamente fue trasladado a un hospital donde fue asistido por una máquina. Fueron unos instantes de parada cardíaca que le provocaron la cancelación de muchos de sus espectáculos por el estado de shock en el que se encontraba. “Si no hubiese estado conectado a una máquina, hubiese estado en Irlanda. Pero mi corazón se paró”.

Según Doherty aquello no tuvo nada que ver con el abuso de las drogas y el alcohol, se produjo por un “extraño giro de los acontecimientos”. “Obviamente, los doctores pensaron que se trataba de las drogas pero no era eso. Fue algo tipo de envenenamiento”.

Por otro lado The Sun publica que Pete no recuerda exactamente cómo ocurrió ese episodio. Sólo se acuerda de que “pensaba que había un taxista ofreciéndose a llevar a todo el mundo (…) y que “Estaba corriendo por las paredes, haciendo cómo que tenía un volante entre las manos. Y luego simplemente mi cuerpo se paró”.